domingo, 28 de febrero de 2021

Duelo en topless por unas flores.

     "Influencers" siempre ha habido y siempre habrá, la diferencia es que en el siglo XIX tenían un título nobiliario y en el siglo XXI tienen una cuenta de Youtube o de Instagram.

    La princesa austriaca Pauline de Metternich, fue una de éstas influencers con miriñaque y tratamiento de alteza real. Gran amiga de Eugenia de Montijo y gran enemiga de la emperatriz Isabel de Austria (Sissi).

  Políticamente no tuvo gran repercusión, estaba casada con el príncipe Ricardo de Metternich, embajador del Imperio Austriaco y acompañaba a su marido en viajes diplomáticos.




    Socialmente creaba tendencias en la corte austriaca y en la corte francesa. Impulsó la alta costura y enseñaba a patinar a los caballeros y a fumar a las damas (por entonces fumar estaba bien visto).

    Fue una de las mecenas de Richard Wagner y de Frank Liszt entre otros, además de actriz aficionada, bailarina y cantante, sin ser una gran belleza fue una de las mujeres más influyentes en la sociedad de la época.

    Pero vamos a hablar del duelo por el que se hizo más conocida si cabe. Todos sabemos que los duelos al sol entre caballeros eran muy populares, sin embargo también había duelos entre mujeres, no eran tan frecuentes y se denominaban "petticoat duels" duelos en enaguas.

   Unos de estos "duelos en enaguas" fue el que ocurrió en Liechtenstein entre la princesa Pauline y la condesa rusa Anastasia Kilmannsegg, fue el primer duelo íntegramente femenino: juez, testigos, médico y demás implicados eran mujeres, las armas elegidas fueron espadas.

   El motivo del duelo no fue ni más ni menos que los arreglos florales de la exhibición de teatro y música de Viena, en cuyo comité de organización se encontraban ambas mujeres. (supongo que cada siglo y sociedad tiene sus prioridades)

  La juez del duelo, era la baronesa Lubinska, licenciada en medicina, la cual aconsejó a las contrincantes batirse a pecho descubierto, debido que las peores heridas en un duelo eran causas por las infecciones producidas al introducirse la tela de la ropa en las heridas.


   Y así, en pleno 1860 dos mujeres se batieron en topless por unas flores, el duelo terminó con las siguientes heridas: la princesa fue herida en el brazo y la condesa en la nariz. Imagino que hoy en día se solucionaría con un reto en Tiktok.

   Cada vez que le echó un ojo a la historia mundial me sorprende que la raza humana siga existiendo. Si se organiza un duelo por unas flores, demasiado poco nos pasa.




lunes, 1 de febrero de 2021

El bazar de la caridad, Sofía de Baviera y los hermanos Lumière

    Hay series, películas y programas que no veo por sistema, ya sea porque el titulo no me llama la atención, porque el tema me interesa cero y nada o mil motivos más que me hacen pensar que no estoy programada para verlos. Eso me pasa con el Bazar de la Caridad. 

    Mi compañera de trabajo me habló de esta serie y pensé: "¿De qué me suena a mi el bazar de la caridad?"

    Pensando, pensando me acordé que en el incendio del bazar de la caridad en París falleció Sofía Carlota de Baviera, hermana pequeña de la emperatriz Isabel de Baviera (Sissi Emperatriz).

Sofía de Baviera

     Por lo visto, no sale en la serie así que voy a seguir sin verla, pero me gustaría recordar ese personaje y qué pasó en el Bazar de la Caridad.

    Sofía Carlota de Baviera fue -como ya mencioné antes- la hermana pequeña de Sissi Emperatriz, Alteza Real por nacimiento de la casa Wittelsbach y posteriormente de la casa de Orleans por matrimonio.

    Si bien su vida no resaltó políticamente ya que se casó con el duque de Alençon, Fernando Felipe María de Orleans, rama menor de la casa Borbón, sin ninguna influencia política relevante, hubo un tiempo en el que si pudo haber sido reina consorte de Baviera.

    En cuanto llegó a la edad casadera, su primo Luis II, empezó a cortejarla, ambos se llevaban muy bien ya que tenían intereses similares por las artes, sin embargo, Luis siempre posponía la fecha de la boda, dejando a Sofía como la eterna novia. 

    Cuenta la leyenda que Luis no tenía el menor interés en contraer matrimonio con Sofía ni con nadie, pero como rey debía buscar esposa. Se dice que la falta de interés era debida a varias razones: un amor platónico e imposible por su prima Isabel, ser homosexual y trastornos depresivos.

   A pesar de la intercesión de Sissi para fijar la fecha de la boda de su hermana, Luis seguía posponiéndola, con lo que el padre de la novia, el duque Maximiliano de Baviera canceló la proposición de matrimonio.

     Hubo que buscar un nuevo candidato para Sofía, y su madre Ludovica propuso al duque de Orleans, con el que finalmente se casó en Possenhoffen, siendo un matrimonio feliz durante los primeros años. Después Sofía comenzó a tener trastornos depresivos (posiblemente herencia de los Wittelsbach) y terminó ingresando en la orden de las dominicas al salir de una clínica mental.

    Fueron las dominicas las que hicieron un bazar de caridad en el centro de París, al que fueron invitados los hermanos Lumière para mostrar el cinematógrafo, maquina de su invención basada en el kinetoscopio  y que era capaz de mostrar imágenes en movimiento, era finales del siglo XIX y había nacido el cine. 


     Los materiales utilizados para la reproducción y emisión de imágenes en movimiento, como el celuloide y una maquina de éter eran altamente inflamables. 


     Durante la proyección en el bazar, se encendió una cerilla y el fuego junto con los vapores del éter hicieron combustión y provocaron un incendio en el que murieron cientos de personas, entre ellas Sofía de Baviera, dicen que ella estuvo entre las personas que organizó la salida del lugar, salvando así a bastantes visitantes.

    Esta desgracia estuvo a punto de poner en peligro el futuro del cine, ya que al fallecer muchas personas de la aristocracia, la alta sociedad parisina se levantó en contra el cinematógrafo, tratando de prohibirlo. 

     Sin embargo, fue imposible retener el avance internacional de la proyección de imágenes que llega hasta nuestros días.